Una de las preguntas que con más frecuencia escucho en consulta preoperatoria es: «¿Me van a abrir o lo pueden hacer por laparoscopia?» Es una pregunta completamente válida, y la respuesta no es sencilla, porque depende de varios factores que el cirujano oncólogo evalúa de forma integral antes de recomendar uno u otro abordaje.
La laparoscopia no es simplemente una versión «más suave» de la cirugía abierta. Es un abordaje diferente, con ventajas reales, pero también con indicaciones y contraindicaciones precisas en el contexto oncológico.
El tipo y la localización del tumor
El primer criterio es si existe evidencia científica que respalde la laparoscopia como abordaje seguro para ese tipo específico de tumor. En cáncer de endometrio, colon, recto y estómago temprano, los ensayos clínicos han demostrado equivalencia oncológica con la cirugía abierta. En otros tumores, como el cáncer de cuello uterino en estadios iniciales, la evidencia más reciente ha llevado a las guías internacionales a recomendar el abordaje abierto como estándar.
La localización dentro del abdomen y la pelvis también importa: algunos tumores, por su posición anatómica, son técnicamente más accesibles por laparoscopia que otros.
El tamaño y la extensión del tumor
Un tumor de gran volumen, o que ha comprometido estructuras vecinas, puede requerir un abordaje abierto para garantizar una resección completa, lo que en oncología se denomina resección R0, es decir, sin tumor residual en los márgenes.
La laparoscopia permite visualización de alta resolución y precisión en espacios confinados, pero tiene limitaciones cuando se necesita maniobrar alrededor de estructuras adheridas o tumores muy voluminosos.
El estado general del paciente
El estado nutricional, el índice de masa corporal, las comorbilidades cardiovasculares o respiratorias, y la historia de cirugías abdominales previas son variables que condicionan tanto la factibilidad técnica de la laparoscopia como el riesgo anestésico asociado.
Un paciente con cirugías abdominales anteriores puede tener adherencias que dificulten el acceso laparoscópico seguro. Eso no lo excluye automáticamente, pero sí modifica la evaluación preoperatoria.
La experiencia del equipo quirúrgico y el contexto institucional
La laparoscopia oncológica avanzada tiene una curva de aprendizaje significativa. Los resultados oncológicos de este abordaje están directamente relacionados con la experiencia del cirujano y la volumetría del centro donde se realiza.
Este factor es relevante y honesto: el mismo procedimiento puede tener resultados distintos según dónde y con quién se realice. La elección del equipo quirúrgico es parte de la decisión del abordaje.
Lo que significa esto para ti
Que un tumor sea susceptible de abordaje laparoscópico no se decide por preferencia del paciente ni del médico, se decide con criterio oncológico, con base en evidencia, y evaluando de forma integral quién es el paciente, qué tumor tiene, y qué equipo puede realizarlo con seguridad.
En la consulta preoperatoria, estas preguntas tienen su lugar. No dudes en hacerlas.

Referencias:
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- Society of Surgical Oncology. Surgical Oncology Standards and Guidelines. 2023.
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